Del amor, la guerra y la revolución

Antoine Gimenez
Recuerdos de la guerra de España: del 19 de julio de 1936 al 9 de febrero de 1939Resultado de imagen para del amor, la guerra y la revolucion

Libros sobre la Revolución Social y la Guerra Civil españolas hay muchos; que trasmitan algo interesante y honesto, pocos; y que además nos acerquen a la realidad de los hombres y mujeres que construyeron aquellos momentos, casi ninguno. Entre esas honrosas excepciones hay que contar estas memorias de Antoine Gimenez.

Este libro recoge los recuerdos que aquel italo-francés retuvo de su estancia en España durante el periodo 1936-1939, en su mayor parte en el frente de Aragón (Pina de Ebro, Farlete, Bujaraloz, Sariñena…) y en Cataluña, con el Grupo Internacional de la Columna Durruti. El testimonio de Gimenez aporta una lúcida y personal visión de aquellos acontecimientos que «por un momento» acapararon la atención del mundo, y que, ciertamente, podrían haber supuesto un golpe de timón al rumbo de la humanidad.

En las memorias de Antoine Gimenez no nos encontramos con el protagonismo imprescindible del héroe, sino con la participación consciente del individuo. En ese sentido, el texto que aquí ofrecemos no es una interpretación politizada de aquellos días sino una muestra de la vida cotidiana -en todos sus aspectos- de aquel «ejército» de filósofos que apostó por poner el mundo del revés, y en aquella partida perdió todo lo que tenía.

 

Se puede conseguir por amazon, pero mejor apoyemos a la editorial Pepitas de calabaza

Un viejo que leía novelas de amor

viejo leía novelas amor

Cada lunes—tenía obsesión por los lunes—lo miraban izar la bandera en un palo del muelle, hasta que una tormenta se llevó el trapo selva adentro, y con él la certeza de los lunes que no importaban a nadie.

 

Esta novela breve de una belleza visual asombrosa, nos sumerje en el mundo misterioso, desconocido e indescifrable de las selvas amazónicas. Hay una crítica constante al Poder humano, idiota, ridículo y dañino, simbolizado en el alcalde:

 

Llegó con la manía de cobrar impuestos por razones incomprensibles. Pretendió vender permisos de pesca y caza en un territorio ingobernable. Quiso cobrar derecho de usufructo a los recolectores de leña que juntaban madera húmeda en una selva más antigua que todos los Estados, y en un arresto de celo cívico mandó construir una choza de cañas para encerrar a los borrachos que se negaban a pagar las multas por alteración del orden público

 

Toda la novela es una denuncia de la destrucción del amazonas, y sobre todo, un canto a la belleza y el misterio representados por los tigrillos, que aun se mueven entre la espesura de las selvas impenetrables, contemplándonos sin que los veamos, cada vez más acosados por el hombre.

 

La hembra no cazaba. Tallos quebrados a los costados de las huellas de las patas contradecían el estilo de caza de cualquier felino. La hembra movía el rabo, frenética hasta el descuido, excitada ante la cercanía de las víctimas. No, no cazaba. Se movía con la seguridad de saberse enfrentada a especies menos dotadas. La imaginó ahí mismo, el cuerpo flaco, la respiración agitada, ansiosa, los ojos fijos, pétreos, todos los músculos tensos, y batiendo la cola con sensualidad.
—Bueno, bicho, ya sé cómo te mueves. Ahora me falta saber dónde estás.

“Los de abajo”, un título engañoso para un panfleto contra la revolución mexicana

No se por donde ha llegado esta novela corta a mis manos, pero sin duda fue su título el que me impulsó a cogerla. Hace como diez días la descubrí en una estantería y me decidí a leerla. He pasado desde la lectura apasionada a la desilusión y el asco en poco menos de cien páginas, hasta el punto de que no he podido terminarla. La novela empieza de manera ambigua, parece una historia sobre la revolución mexicana desde el punto de vista de los campesinos oprimidos. Al principio la cogí con gusto, ilusionado por leer una fase de la historia de un país que me apasiona; pensaba que había encontrado una especie de novela del oeste pintoresca (refleja el lenguaje y las maneras del norte de méxico) con contenido social, pero solo era una apariencia engañosa. A medida que va avanzando la historia, todo lo que transmite es  que la revolución mexicana estaba formada por salvajes bandoleros, lo peor de cada pueblo que aprovechaba la excusa de la explotación y las injusticias sociales para solventar venganzas personales, violar, asesinar al azar por puro gusto y para presumir, que destruían obras de arte y hacían el mal por el mal… Es una obra reaccionaria, escrita con una ambiguedad bien medida para parecer objetiva, pero con un objetivo claro: despestigiar la revolución mexicana.

Afortunadamente no tiene mucha calidad, y desde luego es desproporcionado el bombo que se le ha dado (incluso hay dos películas de la novela). Tiene capítulos muy cortos, de menos de mil palabras, pues por lo visto fue escrita para ser publicada en un diario del sur de estados unidos en 1915, durante la revolución mexicana. Sin duda formó parte de la campaña de los Estados Unidos para evitar que la revolución traspasara las fronteras.

Esto por desgracia no es nada sorprendente, en todos los países se encuentra uno a artistas con un nivel muy inferior a los premios y publicidad que reciben. Han caído en gracia al Poder y repiten, por interés o por pura estupidez, la versión que al Poder más le pega.

Vídeo

“1984” y “Un mundo feliz”, distopías premonitorias (vídeo)

Estas dos distopías (de lectura más que recomendable) imaginaron mundos futuros donde el Poder se habría valido de la tecnología para esquivar de una vez por todas el fantasma de la revolución. Por desgracia, y leyéndolas ahora, parece que las dos se están cumpliendo ante nuestros ojos, aunque el dominio mental de la población que en ellas preconizaban no es tan demoledor y total… por ahora.